Los cartageneros confirman su condición de favoritos al firmar un inicio impecable, mientras que el conjunto molinense encara un curso exigente tras un arranque amargo
El baloncesto de la Región de Murcia arranca la temporada en la Segunda FEB ofreciendo dos realidades contrapuestas. Cartagena y Molina representan, tras la disputa de las tres primeras jornadas de competición, la cara y la cruz de una categoría que no da margen para la especulación.
En la cara de la moneda emerge un implacable La Salud CB Cartagena. Tras su reciente descenso de la Primera FEB, el proyecto dirigido por Roberto Blanco no ha tardado en asumir los galones de candidato principal al retorno a la élite. La confección de una plantilla de alto nivel y el rigor en el juego se han traducido sobre la pista en un inicio inmejorable: pleno de tres victorias. Los cartageneros comparten el liderato invicto del grupo con el CB Zaragoza, ratificando desde el primer salto inicial que sus aspiraciones pasan por pelear por lo más alto.
En el extremo opuesto se sitúa el Vidal Golosinas Molina Basket. El conjunto capitaneado por Carles Miñana, que ya certificó una agónica permanencia el pasado curso, afrontaba esta nueva campaña con la prudencia y el conocimiento de lo dura que resulta la categoría. Por el momento, el cuadro molinense aún no ha podido saborear su primer triunfo del año. Sin inaugurar su casillero de victorias, todo apunta a que la presente campaña volverá a exigir la máxima entrega y un esfuerzo sostenido para amarrar el objetivo de la salvación.
La competición no ha hecho más que comenzar, pero estas primeras semanas marcan ya el ritmo de dos trayectorias que, aun partiendo de ambiciones distintas, prometen mantener la emoción en el parqué semana tras semana.



















































