El pívot universitario se someterá a pruebas entre hoy y mañana para determinar el alcance de su dolencia en el hombro, donde se descarta una luxación
El parqué del Movistar Arena dejó una imagen de preocupación para el cuerpo técnico y la afición del UCAM Murcia. Devontae Cacok se someterá en las próximas horas a pruebas diagnósticas en su hombro derecho para determinar el alcance exacto de la dolencia sufrida el pasado domingo.
El momento del impacto
El incidente ocurrió a falta de cuatro minutos para el final del tercer cuarto. Tras una falta personal de Alex Len, sufrió una caída aparatosa que impactó directamente sobre su articulación derecha. El jugador tuvo que abandonar la pista de inmediato, visiblemente afectado y con una movilidad reducida que hacía presagiar lo peor. Sin embargo, en un alarde de pundonor, el norteamericano regresó al parqué cuando restaban ocho minutos para la conclusión del encuentro. Su presencia física ayudó en la rotación, pero el rendimiento en una faceta muy específica del juego, parecía delatar que algo no marchaba bien.
El «termómetro» del tiro libre
Una prueba evidente de que el hombro del pívot podía estar mermado, se encontró en la línea de personal. Antes del golpe, Cacok mantenía un registro de 1/3; tras su reincorporación, firmó un llamativo 1/8 en tiros libres, cerrando el global con un 2/11 (18%). Esta cifra resulta totalmente anómala para un jugador que esta temporada venía promediando cerca de un sólido 70% de acierto.
La mecánica de tiro, condicionada por el dolor en el brazo ejecutor, pudo lastrarle para ayudar al equipo, aunque en ningún momento mostró queja evidente de ello al banquillo tras su vuelta a la pista, por lo que cabe la posibilidad de que se debiera a otros factores como el cansancio o la propia presión del escenario.
Pendientes de los resultados
A pesar de la aparatosidad de la caída y el dolor persistente, las primeras exploraciones en el vestuario confirmaron una noticia positiva: no hubo luxación (el hombro no se salió de su sitio).
Ahora, el equipo médico busca identificar el origen exacto del dolor. Las pruebas de imagen serán clave para descartar daños estructurales, como microrotura o inflamación, que podrían obligarle a perderse el siguiente compromiso frente a Girona. Una incógnita a la espera del parte médico definitivo.
















































