El tenista de El Palmar inicia la gira de tierra batida con el liderato del ranking ATP en juego frente al empuje del italiano Jannik Sinner
El inicio de la gira europea de tierra batida en el Masters 1000 de Montecarlo, que dará comienzo el próximo 5 de abril, llega marcado por la estrecha pelea en la parte alta del ranking ATP. Carlos Alcaraz aterriza en el Principado con la opción de recuperar terreno en la clasificación mundial, en un torneo que sirve como primera toma de contacto seria con la arcilla esta temporada. El murciano, que ha mantenido una línea competitiva sólida en los últimos meses, tendrá en Jannik Sinner a su principal rival por el liderato, en un duelo que se ha convertido ya en la narrativa principal del circuito masculino.
Las matemáticas del ranking obligarán al tenista de El Palmar a estar muy atento a su progresión en el cuadro monegasco. La diferencia de puntos entre los dos aspirantes es mínima, tan solo de 1100 puntos y al murciano tras ganar el torneo el curso pasado le toca defender puntos, lo que significa que cada ronda superada tendrá un impacto directo en las posibilidades de Alcaraz de terminar la semana en lo más alto. Tras el desgaste de la gira estadounidense sobre pista dura, el cambio de superficie abre un nuevo escenario donde la regularidad será clave para no ceder terreno ante el empuje del italiano.
Para el jugador murciano, Montecarlo supone el regreso a una superficie donde históricamente ha obtenido grandes resultados y donde su juego se adapta con naturalidad. Aunque el cuadro presenta un nivel de exigencia alto desde los primeros días, el objetivo del de El Palmar es sumar los puntos necesarios para afrontar con garantías el resto de la gira europea. Es sin duda alguna, una semana que puede definir quién llevará la batuta del tenis mundial durante el próximo trimestre.

















































