No fue una batalla fácil, pero los universitarios vuelven a ganar y superan otro récord histórico. El UCAM se marchaba al descanso con una ligera ventaja (45-41) sobre Girona tras una primera mitad de continuas alternancias y marcado espíritu de supervivencia. El guión de ambos cuartos fue prácticamente calcado. Los visitante firmaron mejores arranques, llegando a dominar 3-9 en los primeros compases, pero los murcianos lograron neutralizar la diferencia hasta cerrar el primer acto con empate (18-18) y tomar la delantera antes del receso. El gran artífice de esta reacción fue un espectacular Radebaugh, quien se ha echo el equipo a las espaldas asumiendo la responsabilidad ofensiva y dinamitando el aro rival con un superlativo 5/6 desde la línea de tres puntos.
En el plano táctico y físico, el choque estaba resultando una verdadera prueba de desgaste para los universitarios permitiendo 17 rebotes ofensivos y con DeJulius sufriendo una férrea defensa, pudiendo apenas entrar en ritmo de juego debido a la gran cantidad de contactos recibidos y situaciones 2vs1. A este problema en la dirección se suma la sensible baja de Cacok, cuya ausencia penaliza estructuralmente al equipo; al carecer del pívot que mejor fija los bloqueos, encontraba dificultades para generar espacios y dar fluidez a sus sistemas, obligando a depender en gran medida de la inspiración exterior que, por el momento, sostenía el marcador a su favor.
Tras el paso por los vestuarios, UCAM pisó el acelerador y amagó con romper definitivamente el encuentro. El conjunto dirigido por Sito Alonso mostró su mejor versión y llegó a disfrutar de una máxima renta de diez puntos, un colchón que invitaba al optimismo y parecía el preludio de una victoria encarrilada. La fluidez ofensiva regresó a la pista, permitiendo al equipo imponer su ritmo frente al cuadro catalán, momentáneamente superado.
Parte fundamental de este despegue fue el necesario despertar de varias piezas clave que habían sufrido en los primeros compases. David DeJulius, maniatado por los contactos en la primera mitad, logró por fin entrar en ritmo de anotación encontrando refugio y puntos desde la línea de tiros libres. A su aportación se sumó, una vez más, el acierto exterior como gran estandarte del equipo, con tres nuevas dianas desde la larga distancia, firmadas por Hands, Nakic y un Radebaugh en estado de gracia, que conectó su sexto triple del partido para consolidar el dominio murciano en este tramo (68-58).
El conjunto universitario supo administrar la renta obtenida previamente para sellar un triunfo definitivo en el último cuarto (86-75). La única nota negativa estuvo en el rebote, donde el cuadro gironí capturó hasta 46 rebotes, siendo 27 de ellos ofensivos. Con esta alegría ante su afición, el club alcanza las 22 victorias, una cifra que supone un hito sin precedentes en la trayectoria de la institución a falta todavía de un mes para concluir la fase regular. En una campaña abonada a la épica y la superación constante, los de Sito continúan derribando barreras estadísticas y consolidándose en la zona noble de la clasificación.
Tras certificar este nuevo récord histórico, la mirada del equipo se desplaza ahora hacia la lucha por la segunda posición de la tabla. El UCAM Murcia encara el tramo decisivo del calendario con la ambición de asegurar el factor cancha en las eliminatorias por el título, quedando a la expectativa de lo que suceda en el duelo directo de mañana entre Valencia y Baskonia. Los murcianos presionan así a sus rivales directos, manteniendo vivo el sueño de culminar su mejor temporada regular en la ACB.
















































