El adiós matemático de las azulonas a la máxima categoría tras una temporada de resistencia en la élite
El sueño de la máxima categoría se ha desvanecido para el Alhama CF ElPozo. Tras una temporada de lucha constante contra la adversidad, el conjunto murciano certificó este domingo su descenso matemático a la división de plata, poniendo fin a su segunda aventura en la Liga F a falta de dos partidos para el cierre del calendario.
El destino de las azulonas quedó sellado tras una combinación de resultados fatídica. A la derrota sufrida el sábado ante la SD Eibar (2-0) en Ipurua, se sumó el contundente triunfo del Dux Logroño frente al Levante UD (1-4). Este marcador deja a las riojanas fuera del alcance de las murcianas, que ya no tienen opciones matemáticas de alcanzar la permanencia.
Una losa demasiado pesada
El equipo dirigido por Juan Antonio García «Randri» ha pagado caro un bache de resultados histórico. Tras encadenar una racha de 17 derrotas consecutivas, la reacción en las últimas semanas —con una victoria ante el Espanyol y un empate en La Coruña— resultó insuficiente para salvar los muebles. Con apenas 13 puntos en el casillero y siendo el equipo más goleado de la competición (72 tantos en contra), el bloque del Guadalentín no pudo encontrar la solidez necesaria para competir en la élite.
Un adiós con la mirada en el futuro
Pese a la amargura del descenso, el club ya mira hacia el horizonte. Al igual que ocurriera en la temporada 2022/23, el proyecto azulón se verá obligado a rearmarse en la Primera Federación con el objetivo de recuperar la plaza perdida. Al Alhama le quedan dos compromisos por delante —ante el Levante en casa y el Athletic Club en Lezama— que servirán para despedirse con orgullo de una afición que, a pesar de los resultados, nunca dejó de animar en el José Kubala. La élite se escapa, pero la estructura del fútbol femenino en Alhama de Murcia ya ha demostrado que sabe el camino para volver.


















































