Los granas caen derrotados frente al Betis Deportivo (1-2) y tendrán una nueva oportunidad de certificar la salvación en Torremolinos
Cara y cruz en la primera mitad: El Murcia perdona, sufre un apagón, pero se aferra a Juan Carlos Real
El conjunto pimentonero saltó al césped con las ideas claras y firmó unos primeros 40 minutos de altísimo nivel, siendo dueño absoluto del encuentro, mostrando una superioridad aplastante por las bandas y generando un caudal ofensivo constante. Las incursiones por dentro de llegadores como Moyita y JC Real se tradujeron en innumerables oportunidades para abrir el marcador. Sin embargo, la falta de contundencia y acierto en los metros finales impidió que el buen juego se reflejara en el luminoso.
El cortocircuito defensivo llegó a partir del minuto 40. Ya lo dice el viejo axioma futbolístico: el que perdona, lo paga. En unos últimos cinco minutos fatídicos, se tiró por la borda todo el trabajo realizado. Una preocupante desconexión atrás y la tendencia a regalar en defensa penalizaron de forma severa al Murcia. Un rebote desafortunado y la concesión de un penalti por parte de Héctor Pérez, bastaron para que, en un abrir y cerrar de ojos, el rival se pusiera 0-2.
El salvavidas de un «JC» estelar. En medio del desconcierto general y los serios problemas atrás, emergió la figura indiscutible de la primera mitad: Juan Carlos Real. Su partido estaba siendo, más allá del gol, sencillamente escandaloso. Liderando el ataque y cargando con el peso ofensivo, fue el propio JC quien logró recortar distancias in extremis antes del paso por vestuarios (1-2).
Desesperación en el segundo tiempo: Los palos niegan el empate y encienden las alarmas
La pólvora mojada y el infortunio de Pedro Benito
Tras el paso por vestuarios, los granas salieron dispuestos a culminar la remontada que había iniciado, pero la mirilla siguió claramente desviada. El equipo continuó exhibiendo su preocupante falta de acierto de cara a puerta. El gran protagonista de este infortunio ofensivo fue Pedro Benito, que encarnó la frustración local al estrellar hasta dos remates distintos contra la madera. Los palos escupieron sus ocasiones en el minuto 53 y en el 85, ahogando el merecido grito de gol en la grada.
La urgencia se apoderó del equipo en la recta final. Con el marcador en contra, el colegiado otorgó siete generosos minutos de descuento, tiempo que los hombres de Curro Torres volcaron en un asedio buscando rescatar al menos un punto. Sin embargo, el ansiado gol del empate, que hubiera actuado como un bálsamo de tranquilidad para afrontar el cierre de la temporada, se resistió hasta el pitido final.
El abismo de la permanencia: Dos jornadas a cara de perro
Esta derrota deja un panorama muy delicado y deja al equipo sin margen de error en el tramo decisivo del campeonato:
La primera final (visitando al Juventud Torremolinos): En la próxima jornada, el equipo está estrictamente obligado a ganar frente a un rival directo. Todo lo que no sea sumar de a tres complicará drásticamente la permanencia.
La amenaza de una tarde dramática (Eldense en el Enrique Roca): El objetivo primordial es evitar llegar con la soga al cuello a la última jornada. Recibirán ante su público a un Eldense que llegará con el cuchillo entre los dientes peleando por el ascenso directo. Llegar a ese partido jugándose la vida podría desembocar en una jornada sonrojante en el feudo grana.

















































