El pívot fue clave en la victoria frente a Unicaja con un espectacular +27 en pista, reafirmando la estrategia de Sito Alonso de utilizarlo como el revulsivo perfecto
El UCAM Murcia encontró en Moussa Diagne la chispa exacta para doblegar al Unicaja el pasado domingo. En apenas 12 minutos sobre el parqué, el interior senegalés firmó una actuación vital con 7 puntos y 5 rebotes, logrando el mejor diferencial del equipo (+27). Su impresionante derroche de energía en tareas defensivas y rebote no solo contagió a sus compañeros, sino que metió de lleno a la afición en el partido.
Aunque su participación reducida en la rotación genera preguntas entre el público, el técnico Sito Alonso tiene su rol perfectamente medido. El entrenador lo cataloga como un factor sorpresa indispensable para el rival. «Si juega a diario, no tiene efecto. El ‘efecto Moussa’ está para cuando las cosas van regular y da un impulso a todos», explicaba en el post-partido, destacando además el enorme cariño que la grada le profesa por su trayectoria en el club.
Esta explosión de rendimiento llega en un momento inmejorable: a solo dos semanas del inicio de los playoffs. Ante el evidente bajón en la rotación de su compañero Emanuel Cate, la versión más arrolladora de Diagne es la mejor noticia para el cuadro universitario. La afición ya sueña con un despliegue similar al de hace dos temporadas, cuando asumió el rol principal en la pintura ante las bajas de Birgander y Todorovic, y demostró que está hecho a medida para las grandes citas.


















































