Con la permanencia matemática asegurada, el club grana cierra la temporada ante el Eldense mientras la dirección deportiva asume plenos poderes para diseñar un plan a tres años que devuelva al equipo al fútbol profesional
Con la salvación matemática ya en el bolsillo a falta de una jornada para el final, el Real Murcia comienza a trazar la hoja de ruta de su futuro más inmediato. La escuadra grana despedirá la temporada regular en el estadio Enrique Roca frente al Eldense, flamante campeón del grupo y el espejo perfecto en el que la entidad pimentonera busca mirarse para lograr el ansiado regreso a la élite.
A partir de este momento, los focos se trasladan de forma íntegra a los despachos. El director deportivo, Manuel Sánchez Breis, ya tiene vía libre para centrar el cien por cien de sus esfuerzos en la planificación del próximo curso, un proyecto diseñado con el único objetivo de pelear por el ascenso. En esta ocasión, la confección de la plantilla estará marcada por una mayor paciencia y una delegación total de responsabilidades en la parcela deportiva.
Así lo confirmó Felipe Moreno en unas recientes declaraciones a Onda Regional, donde el máximo accionista hizo autocrítica y fijó las bases de la nueva etapa: «Espero hacer mejor las cosas la próxima temporada. Tengo demasiadas prisas por subir y quizá hay que estar más relajados. Ahora vamos a hacer un proyecto a tres años y voy a delegar en más profesionales». Con este cambio de guión, Felipe deja claro que confiará ciegamente en la experiencia de Breis en el mercado de fichajes, dándole las llaves para obrar la mejor plantilla posible y llevar al murcianismo de vuelta al fútbol profesional.


















































